
Medio: Infobae
En medio de las montañas del sur de San José y Cartago, donde las fuentes de agua nacen entre bosques y comunidades rurales, un grupo de mujeres encontró una forma de unir el esfuerzo familiar con la protección del ambiente.
Sus manos, dedicadas durante años al trabajo del campo, hoy también son responsables de cultivar árboles que tendrán una misión: proteger el recurso hídrico que abastece a miles de personas.